Verás, ya perdoné errores casi imperdonables. Traté de sustituir personas insustituibles, de olvidar personas inolvidables. Ya hice cosas por impulso. Ya me decepcioné con algunas personas, y también yo decepcioné a otras. Ya abracé para proteger. Ya me reí cuando no podía. Ya me levanté cuando tropecé, y aún lo hago. Ya hice amigos eternos, pero también decidí limpiarme de falsas amistades. Ya grité y reí de felicidad, pero también en momentos tristes, para parecer fuerte. Ya lloré escuchando música y viendo fotos. Ya reí recordando momentos pasados.Ya llamé sólo para escuchar una voz y me enamoré por una sonrisa. Ya pensé que iba a morir de tanta nostalgia y... tuve miedo de perder a alguien especial. Por que todo no puede ser perfecto... Esos "buenos días" y esas "buenas noches". Demasiadas cosas que estás dispuesta a ofrecer sin esperar nada acambio. Y aprendes que en la vida no se puede esperar NADA a cambio de todo eso que estuvistes dispuesta a dar. Ni lo podía esperar antes ni mucho menos ahora. Y aprendes a ser un poco egoísta y pensar más en tí después de mucho tiempo. A levantar la frente y mirar hacia delante, hacia el largo camino que te queda por recorrer. Con sus rosas y sus espinas, lo sé, pero no por ello me rindo. A no aferrarme a nadie que no esté dispuesto a aferrarse a mí con ganas, a demostrarme que está ahí, y que no me deje la menor duda de ello. A quererme más y mejor, con mis defectos y virtudes. Y no esperar que nadie me convenza de lo que valgo. Aquí estoy yo, para decirme todos los días a mí misma lo que yo sé que puedo dar, lo que soy y cómo soy, mis puntos fuertes y débiles... A mirarme frente al espejo y convercerme de que todo no es tan malo, a ver también mis cosas buenas y no centrarme tanto en las no tan buenas. Aprendí que pase lo que pase, y digan lo que digan, hay que dejarse llevar por lo que se siente en cada momento de la vida y JAMÁS me arrepentiré de haber sentido lo que sentí, de haber hecho lo que he hecho... pero si de aquello que no llevé a cabo por "miedo a". Que en esta vida, por suerte o por desgracia, habrán muchas personas que me hagan daño y que no se sepan comportar conmigo, pero hay el doble de personas que están deseando consolarme después de cada lágrima, o regalarme mil alegrías por cada segundo de tristeza. Hay muchas personas que a su modo me quieren, y con oír su voz, su forma de hablar, son capaces de inundarme de felicidad. Y con eso reparan todo el daño. Aprendí con esto vivido, que tarde o temprano, a cada cuál le llegará su hora. También aprendí en este tiempo, a perdonar muchas cosas, y a olvidar otras cuantas. Aprendí que con el recor y el odio no vive nadie. No cabe en mí nada de eso. Aprendí con tristeza, que segundas partes nunca fueron buenas. Que no hay que forzar situaciones sino dejar que fluyan. Aprendí que si no fluye, es mejor una retirada a tiempo que una derrota. Nunca me arrastraré por nadie, dejándome por los suelos, ni permitiré tampoco que nadie lo haga por mí. Me haré valer por mi misma, no por las acciones de nadie. Entendí que nada es lo que parece. Ni el bueno es tan bueno ni el malo tan malo. Que aprendí a pasarlo fatal y a llevarlo, a pintarme sonrisas donde no las había... No estoy de paso por la vida, tú tampoco deberías sólo pasar... Bueno es luchar con determinación y vivir con pasión y ganas, que me da igual las opiniones, no tengo miedo a sentirme rechazada, ya no. Que haga lo que haga, la gente hablará y tooooodo les parecerá mal. Por eso, haré lo que me venga en gana y dejaré que hablen y digan :)
Perderé con clase cuando se tenga que perder y venceré con valentía y determinación cuando me toque.
Por que el mundo pertenece a quien se atreve y la vida es muchísimo más que lo que vemos como para ser insignificante.
Perderé con clase cuando se tenga que perder y venceré con valentía y determinación cuando me toque.
Por que el mundo pertenece a quien se atreve y la vida es muchísimo más que lo que vemos como para ser insignificante.

No hay comentarios:
Publicar un comentario